Riguroso Directo: Rock In Rio (Gogol Bordello, Incubus y Red Hot Chili Peppers)

Todos los años hago la firme promesa de no ir a más conciertos de “rock de estadio”, y todos los años la incumplo y previsiblemente la incumpliré. Siempre en los conciertos multitudinarios veo alguna cosa que me cabrea y me parece que los precios están terriblemente inflados y un montón de pegas más, pero bueno, todos tenemos nuestros grupos fetiche y no podía pasar la oportunida de ver a Incubus. La tardía incorporación de Gogol Bordello fue una agradable sorpresa y ver a los Red Hot Chili Peppers me hacía ilusión aunque sólo fuera por escuchar mitiqueces de hace tiempo, ya que su trayectoria en los últimos años no es que me haga mucha gracia, y menos con John Frusciante fuera de la banda.

Con todo esto en mente me dirigía al Pachanga en Arganda Rock in Rio con más ilusión que cinismo a pesar de esas primeras líneas, que conste. La verdad es que el recinto es espectacular, gigantesco y todo muy cuidado, y casi hay demasiadas distracciones para lo que realmente importa que son los conciertos, pero eso ya es una opinión personal. Sin dejarnos llevar por los cantos de sirena de la tirolina y demás, cogimos un buen sitio para ver la primera actuación, los exóticos Gogol Bordello. Arrolladores y cargados de energía, demostraron cómo se puede hacer saltar a un público que en general no les conocía demasiado. Su original punk balcánico con toques de ska y reggae sorprendió y logró que, a pesar de ser eclipsados por las otras dos bandas, mucho más conocidas, muchos se fueran a casa con su nombre grabado. Más de uno, gracias a la accesibilidad de algunos de sus estribillos y lo dados que son a las partes coreables, recordará canciones como My Companjera, Break The Spell, Start Wearing Purple o Alcohol. Una buena manera de abrir la tarde y quedarse con ganas de más conciertos, y a pesar de que ese rollo étnico y zíngaro no sea santo de mi devoción me lo pasé muy bien y es probable que algún día eche mano de sus discos cuando aceche la bajona.

Un rato después comenzaba lo que para mí era el plato fuerte de la noche, Incubus. La banda de Brandon Boyd comenzaba muy fuerte con Privilege y Megalomaniac. Un setlist pensado más para los aficionados de hace tiempo que para los recién llegados, dado que tocaron muy pocas canciones del último disco, aunque no podía faltar Adolescents, siendo como es su último single. Me alegró especialmente que se atrevieran con Are You In? que hacía tiempo que no entraba dentro de sus actuaciones. Un buen repaso a su carrera, un auténtico desfile de temazos que conforman la banda sonora de la vida de muchos de los que andamos a medio camino entre los veinte y los treinta. También pude darme cuenta del protagonismo absoluto del frontman y cantante respecto del resto de miembros, a los que las cámaras no apuntaban en ningún momento. Tiene parte de lógica porque Brandon no para, está siempre activo y haciendo alguna gracia, pero no deja de parecerme algo injusto. Imagino que el hecho de que sea un auténtico imán para el sector femenino (me quedó absolutamente corroborado) tiene cartas en el asunto. Aún así y dejándome de frivolidades, un gran concierto de una banda consciente de su trayectoria que por sus ganas y su energía es evidente que sigue disfrutando haciendo lo que hace. Bravo por ellos, de veras.

Llegó el momento de la noche en que empezaban a tocar los Red Hot Chili Peppers, y pudo comprobarse que eran las auténticas estrellas de la noche, pues la densidad del público y su motivación creció exponencialmente. Empezaron bien, combinando temas nuevos y antiguos por partes iguales, pero rápidamente cambiaron las tornas y lo más reciente eclipsó a lo clásico. Me dolió especialmente no poder oír Otherside en directo, aunque por suerte no me quedé sin disfrutar de Californication, Under The Bridge o By The Way. En el obligatorio bis no faltaron las referencias a su época más temprana con Suck My Kiss y Give It Away. Sinceramente, vi que el público se venía bastante más arriba con los temas más míticos que con el nuevo disco, pero parece que ellos no cejan en su afán de promocionarlo, y no sé hasta qué punto es una buena decisión. Remarcar que les vi auténticamente mayores de aspecto (y algo también en su garra a la hora de tocar), los años les han pasado factura y aquellos músculos tatuados que les hicieron famosos ahora parecen más una chaqueta de cuero bien curtida. Disfruté mucho con algunas canciones pero la impresión general fue una pequeña decepción ante el peso del nuevo material, que no acaba de entrarme.

En definitiva, una buena noche, un concierto de un grupo que conocía poco pero en el que lo pasé en grande, un reencuentro con una de mis bandas favoritas de ahora y siempre, y una pequeña decepción por parte de unos consagrados; pero aún así el balance es muy positivo. Dentro de menos de una semana, cambio radicalmente de tercio y acudiré a una interesantísima velada por parte de tres cabezas visibles de la escena vallisoletana: My Friendly Ghost, Frieda’s Still In Love y Foxies Ent. (Urano Players), mucha calidad junta.

 

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Una respuesta a Riguroso Directo: Rock In Rio (Gogol Bordello, Incubus y Red Hot Chili Peppers)

  1. María dijo:

    Espero que Incubus después de la acogida vuelvan más veces a España. Pagaría cualquier precio porque verlos merece mucho la pena.

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