Los Diarios del Hipster: Franz Ferdinand, Queens Of The Stone Age, Arctic Monkeys

Es fácil perderse en la abrumadora información que llega sobre música y especialmente en cuanto a nuevos lanzamientos: no es posible pasar un día sin encontrar un nuevo Bandcamp cautivador, un misterioso proyecto con algún nombre medianamente conocido detrás, una vuelta a los escenarios y posible nuevo disco… todas esas cosas que hacen del mundillo musical algo divertido y siempre cambiante y novedoso.

Pero a veces hay que salir un poco de esa búsqueda de lo más recóndito, de la esfera más alejada de radios y pantallas de televisión; y dejarse llevar por las luces brillantes y las tendencias, y recuperar esas bandas que saltaron a los grandes escenarios y llegaron a las masas, formando parte de ese indie mainstream que en ocasiones también puede dar grandes momentos. Por esa razón, y porque no hay que despreciar tampoco a quien tiene éxito, tres reseñas de los nuevos discos de tres bandas que han alcanzado el estrellato: Franz Ferdinand, Queens Of The Stone Age y Arctic Monkeys.

Franz Ferdinand.- Right Thoughts, Right Words, Right Action

Franz Ferdinand Right Thoughts Right Words Right Action¿Quién no se ha venido arriba con Take Me Out, Do You Want To o No You Girls? Los escoceses siempre han tenido una habilidad enorme para crear canciones divertidas, bailables y coreables, carne de bar donde agarrarse con los amigos y berrear el estribillo como si no hubiera un mañana. Son tres ejemplos de los temas que les han hecho famosos de cada uno de sus discos de estudio, desde el primero, más rockero y purista, hasta el último con más arreglos y más cuidada la edición, con un sonido más claro y limpio (aunque este tercer trabajo cosechara críticas bastante malas, no del todo injustas). También han tenido sus canciones de corte más lento, pero siendo sinceros, nunca ha sido su fuerte y a excepción de Eleanor Put Your Boots On no han dejado ninguna remarcable.

En esta línea, Right Thoughts, Right Words, Right Action comienza dando lo que todos esperaban: dos hits claros, en forma de Right Action y Evil Eye; la cara divertida, fiestera y gamberra de Franz Ferdinand, la que mejor se les da. Pero no sólo vive de sus dos previsibles singles, sino que Love Illumination, Bullet o Treason! Animals (con un punto post punk bien majo esta última) bien podrían mantener el tipo para representar este disco. Es evidente que no todas funcionan tan bien, y hay canciones menos inspiradas, como es el caso de Fresh Strawberries, The Universe Expanded o la final Goodbye Lovers & Friends, que vuelven a reiterar que los temas calmados y emotivos son el punto flaco de Alex Kapranos y Nick McCarthy. En pocas palabras, es en líneas generales la vuelta de los Franz Ferdinand que conseguían que el público no dejara de cantar, pegadizos, movidos y divertidos; con un disco fiel a sus orígenes, recuperándose del jarro de agua fría que supuso Tonight. Una grata sorpresa, viendo como sus compañeros de generación The Strokes, después de un mal disco no han hecho más que continuar en caída libre. Parece que hay bandas que sí saben salir del pozo.

Queens Of The Stone Age.- …Like Clockwork

QOTSA Like ClockworkLa trayectoria irregular de Queens Of The Stone Age, siempre levantando pasiones y odio a partes iguales, creó un ambiente de expectación bastante enrarecido para la llegada de este nuevo álbum. Singles que no acababan de convencer y colaboraciones tan desiguales como sorpresivas (Elton John, Trent Reznor, Jake Shears de Scissor Sisters) hacían que …Like Clockwork no acabara de convencer y pudiera convertirse en una considerable decepción.

Sin embargo la cosa no fue para tanto, y el alarmismo generado durante la promoción previa al lanzamiento no encontró su reflejo en el álbum. A excepción de un par de canciones que no pintan nada y que suenan tan desubicadas como poco inspiradas (¡sorpresa! la estrambótica colaboración con Elton John, Fairweather Friends, es una de ellas) y alguna otra que no acaba de cuajar, el disco tiene bastantes canciones disfrutables, algunas innovadoras dentro del sonido de QOTSA (la misteriosa Kalopsya o el homenaje a la música americana que es The Vampyre Of Time And Memory con sus aires de blues) y otras en que directamente se dedican a lo mejor que saben hacer, acentuando su punto stoner y metalero, pero sin sonar excesivamente pesados, como Keep Your Eyes Peeled, If I Had A Tail o la tremenda My God Is The Sun, que cuenta con la frenética batería de Dave Grohl. Josh Homme vuelve a hacer un gran trabajo, aunque a veces se pierda en sus propios excesos (Smooth Sailing o I Appear Missing), pero la sensación general es la de un disco sólido, y que mantiene la coherencia a pesar de irse por las ramas y en más de una ocasión entre en aguas pantanosas. Un suspiro aliviado de todos sus seguidores para un lanzamiento destinado a causar mucho ruido en 2013.

Arctic Monkeys.- AM

Arctic Monkeys AMHumbug supuso un punto de inflexión en la carrera de Arctic Monkeys, que despegó con una fuerza increíble con su disco de debut Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not, con el que todo fueron halagos, y se le llegó a calificar por la prestigiosa NME como el 5º mejor álbum británico de todos los tiempos. Ahora, y a partir del citado disco, la opinión se divide entre quienes les ensalzan como algo cambiante y con tintes ya legendarios, y quienes no acaban de ver sus transformaciones, convertidos en detractores de la banda que les encantaba en sus inicios. En honor a la verdad, yo soy de los segundos.

La garra de Arctic Monkeys se diluyó considerablemente en Favourite Worst Nightmare, a pesar de que seguía siendo un gran álbum, y Humbug fue cuando todo cambió. Ya suscitó opiniones desiguales, pero era un disco inspirado, una ruptura en su trayectoria que dejaba blanca la pizarra para sus siguientes trabajos. Suck It And See fue toda una decepción, un disco cursi y blando, terriblemente soso. Y ahora, con AM, levantan cabeza pero tampoco mucho. Es un disco más lúgubre, muy calmado y dependiente del carisma de Alex Turner. Intenta ser sexy, estar a la moda, y se le ve el plumero, intentando adaptarse a las corrientes musicales en vez de seguir su propia inspiración. Lo salvan de la quema total Do I Wanna Know, R U Mine? o Why’d You Only Call Me When You’re High?, y estoy seguro de que es cuestión de gustos, pero para mí, ha sido otra decepción, aunque de menor entidad que Suck It And See. Ojalá volvieran a hacer un disco con ganas y sentimiento como Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not.

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