Lo bueno de esta entrada es que va a ir de peor a mejor. Lo malo es tener que hacer esa afirmación partiendo de los tres nombres que aparecen en su título. 2015 está siendo un año de grandes regresos, pero también de resultados irregulares: alegrías por sorpresa, sonoros chascos e, inevitablemente, obviedades que estaban cantadas.
Los protagonistas de hoy no son los únicos que han decidido presentar un disco de estudio este año, y hay muchos más ejemplos, pero este trío, en concreto, está formado por tres bandas más que consolidadas, y prácticamente pilares indiscutibles del indie rock actual. Todas ellas han decidido lanzar sus nuevos álbumes en un espacio de tiempo bastante reducido, consiguiendo que se cumpla la máxima de que las comparaciones son odiosas. Seguir leyendo