Riguroso Directo: Tónal 2013

Repetimos la buena experiencia vivida el año pasado con la edición de 2012 del festival Tónal, uno de los eventos más vanguardistas, experimentales y atrevidos de la escena vallisoletana. El año pasado ofreció una curiosa mezcla de post-rock, post-hardcore y electrónica experimental con Frieda’s Still In Love, Lisabö y Black Dice; y en esta edición cuentan con una de las bandas latinoamericanas que más buenas críticas están cosechando, los argentinos Él Mató A Un Policía Motorizado, continuando su llamada Gira de Oro de su disco La Dinastia Scorpio; también otro debut con renombre, el supergrupo León Benavente (miembros de Schwarz, Tachenko y parte de la banda que acompaña a Nacho Vegas); el folk extraño y con unos atípicos tintes electrónicos de Denis Jones; así como una buena dosis de hip hop nacional con Miguel Grimaldo acompañado de la Click Clack Gang, y Lost Twin con Erik Urano. Un cartel con una oferta más que variada para una noche tan ecléctica como interesante.

Tónal 2013Por motivos de trabajo, y lamentándolo mucho, no pude llegar a las dos primeras actuaciones, Denis Jones y Miguel Grimaldo & Click Clack Gang, así que esta crónica empieza con Él Mató A Un Policía Motorizado (en adelante Él Mató a efectos de no cansar ni mis manos ni vuestra vista). A destacar que la Sala Lava no se puede decir que estuviera hasta la bandera, pero sí que la respuesta de público a esta edición del Tónal se ha incrementado respecto a la del año pasado (que tampoco estuvo nada mal) demostrando que por parte de la organización se están haciendo las cosas bien manteniendo unos estándares de calidad muy altos.

Los argentinos comenzaban tímidos, pero fueron creciendo a medida que avanzaba su concierto, así como la implicación del público en éste. Leí en otra página (no recuerdo cuál, para poder mencionarla) que La Dinastía Scorpio era el disco bueno que The Strokes iban a sacar en 2013. Esta frase, a pesar de que me parece divertida y en parte acertada, no es del todo justa. Él Mató no son un refrito del sonido de otro, por bien que lo hagan, y aunque contentan similitudes con los primeros álbumes de The Strokes, también beben de las fuentes de los grandes del indie hispanoamericano (Banda de Turistas, Los Planetas, Babasónicos…). Así lo demuestran en su directo, intenso, emotivo y cercano, sin alardes y con una humildad increíble después de como lo están petando (intercambio claridad por corrección con esta expresión) en su Gira de Oro. La Dinastía Scorpio es uno de esos discos que ganan en vivo y la fuerza que adquieren Yoni B, Terror, Nuevos Discos o El Fuego Que Hemos Construído es encombiable, convirtiéndose en unas apuestas seguras de 2013 y en una cita obligada si tienes la suerte de que pasen por tu ciudad.

A León Benavente les tocaba estar a la altura de sus compañeros del otro lado del charco, una tarea sin duda difícil. Sin embargo, con los nombres de las bandas de las que proceden, su notoriedad en la prensa especializada y su gira veraniega, ya tenían a gran parte del público ganado. Al igual que Él Mató empezaron relajados (tal vez demasiado) y la primera mitad del concierto fue algo densa, pero a partir de El Rey Ricardo la temperatura fue subiendo hasta culminar con La Palabra seguida de Ser Brigada, un final con una energía increíble que se reflejaba en la motivación de los asistentes. Está claro que a pesar de las desiguales críticas de su disco de debut han llegado para quedarse y con una trayectoria tan corta ya son considerablemente populares y que aunque su carrera no ha hecho más que empezar tiene todas las papeletas para ir creciendo rápidamente.

El final de la noche venía de la mano del beatmaker Lost Twin (alias del polifacético sevillano Carlos R. Pinto) con sus bases imposibles y una calidad envidiable a la hora de remezclar y crear ritmos in situ. Junto a él presentaba Erik Urano sus nuevos temas, que formarán parte de Luminaria, su nuevo disco que está al caer. Una gran idea para unir géneros en la misma noche y aumentar la diversidad del público, sin aferrarse a un estilo de música concreto.

De nuevo, un evento para no perderse que afianza mi fe en el crecimiento y motivación de un público interesado y atento en la escena vallisoletana. Como el año pasado, un sincero agradecimiento (y por supuesto, una felicitación) al Colectivo Laika por organizar el Tónal, y esperar que mantengan las ganas para una próxima edición.

Publicado en Riguroso Directo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Riguroso Directo: Arenal Sound 2013 (Parte 2)

Sábado y domingo seguían conteniendo grupos interesantes y buenos momentos, ya que el festival aprendió de sus errores de anteriores ediciones, a efectos de que no se produjera un éxodo masivo el último día y dejar las jornadas principales del festival más compensadas. Con esa misma intención, el domingo por la mañana se celebró una fiesta «sorpresa» (Clandestine Sound) en el escenario con la famosa piscina, que incluía tres sesiones de Nasty Mondays, 2 Many DJs y Feed Me, con una tremenda afluencia. Pequeñas triquiñuelas que dejan ver cuando la organización hace un buen uso del feedback que recibe.

Arenal-Sound-2013Entrando ya en materia, la noche del sábado comenzaba con los londinenses Klaxons. Sabiendo que disminuyeron su intesidad en el paso de su primer álbum al segundo, en el que intentaron separarse algo de la «nu rave» sin demasiado éxito, pero aún así tienen buena material para mostrar en el escenario, nos dirijimos al Escenario Desperados. Allí estaban, con sus ropas horteras (peinado a lo cenicero incluído) y con un repertorio que no se olvidó de los éxitos de su carrera: Atlantis To Interzone, Golden Skans, Echoes y Twin Receivers, entre otros. Una buena manera de comenzar, seguida de los finlandeses Satellite Stories, con su indie rock más ortodoxo en la línea de Two Door Cinema Club, pero igualmente entretenido y bailable. Presentando su segundo disco de estudio, Pine Trails, que sigue la línea de Phrases To Break The Ice. Uno de esos directos para coger el gusto a una banda e interesarse por ella, sobre todo con canciones como Campfire, Sirens o Family.

A pesar de las ganas por ver a The Drums y el renombre que tienen, hay que reconocer que su concierto fue, en pocas palabras, aburrido. Fríos y desmotivados, no lograron encender al público a pesar de repasar sus canciones más conocidas, como Let’s Go Surfing, Best Friend o Money. Posiblemente la mayor decepción del festival, no por falta de calidad, si no por falta de ganas de la banda, algo que siempre duele ver. No puede decirse esto de Reptile Youth, unos debutantes que salieron al escenario dispuestos a dejarse la piel. Una auténtica locura, especialmente en su hit Speeddance, en el que el cantante decidió que tirarse al suelo de cara (dos veces seguidas) como si fuera una piscina era una buena idea. Anécdotas aparte, un directo intenso, tremendamente divertido y una carta de presentación sobresaliente para esta banda. Les seguía el espectáculo en vivo de The Bloody Beetroots, que a pesar de ser conocidos principalmente como DJs se presentaron con una banda completa, piano de cola (con sintetizadores) incluído. Aparte de la espectacularidad, sorprendieron con una sesión completa y muy potente. Se sucedieron Spank, la versión de New Noise de Refused, y por supuesto, el final con 15 minutos de Cornelius. Cerraba la noche BeGun, con su estilo mucho menos contundente pero no menos interesante, una de las promesas de la electrónica española.

Después de la fiesta Clandestine Sound del domingo, algunos hacíamos acopio de fuerzas, interesados por ver el concierto de La Bien Querida a primera hora de la tarde. Este proyecto de Ana Fernández-Villaverde ha logrado pegar con bastante fuerza desde su debut en 2009, y siendo uno de los artistas con una trayectoria más rápidamente ascendente desde entonces. Indie con toques electrónicos, melodías tranquilas y misteriosas, y unas presentaciones a caballo entre lo kitsch y lo malrollero son su carta de presentación; consiguiendo unos concierto tan disfrutables como inquietantes. Retornábamos más tarde para presenciar el cabaret bizarro de Bonaparte (otro incapaz de abandonar la «nu rave»), que llena el escenario, aparte de con su banda, con un buen número de performers, a cada cual más particular, para animar el ambiente, y en cierto modo, escenificar las canciones. Todo un espectáculo al ritmo de Too Much, I Can’t  Dance o Do You Wanna Party?, no apto para quien se escandalice fácilmente.

Después de las excentricidades de Bonaparte, es normal que The Maccabees parecieran algo sosos. No fue un mal directo pero les faltó algo de fuerza y entrega, a pesar de sonar más guitarreros  que en sus álbumes de estudio. Es posible que las ingentes cantidades de público intimiden en un festival como el Arenal, pero a los de Brighton se les vio demasiado comedidos, a pesar de que temas como Pelican, Young Lions o First Love sonaron considerablemente bien. The Fratellis saben cargar bien con el sambenito de «one hit wonder», y quien les haya visto en directo puede asegurar que dan bastante más de sí. Con un carisma arrollador y unas ganas envidiables, supieron sacarse de la manga sus canciones más movidas para complacer a un público que en muchos casos sólo quería oír Chelsea Dagger pero que también se contentó con 3 Skinny Girls o Fratelli Baby. Es fácil recuperar el respeto a esta banda una vez vistos, a pesar del olvido en el que cayeron después de un gran éxito.

Los noruegos Kakkmadafakka no fallaron en presentarse como una enorme máquina de entretenimiento masivo. Con un gran sentido del humor y unas canciones tan divertidas como bailables no fallan a la hora de dejar huella en su paso por España (les debemos gustar bastante porque siempre nos visitan en verano, y posteriores giras). Aprovechaban la ocasión también para estrenar en directo Six Months Is A Long Time, su último álbum de estudio. Perfectos para moverlo, y para dar paso a los Zombie Kids, otro clásico de los festivales veraniegos. En su línea, sólo dan el 100% en los festivales grandes, poniendo el cierre al festival con una sesión bien trabajada y acompañados de voz, algo que siempre se agradece. Mezclando sus canciones propias (Live Forever 2012, Face, Fire…) con remixes y mashups improvisados, lograron que el festival acabara con un buen sabor de boca, a pesar de que dé rabia lo irregulares que pueden ser sus actuaciones.

Vista cuál es la fórmula del éxito del Arenal, ofertando planes tan distintos dentro de su propio cartel, no es de extrañar que su afluencia haya subido como la espuma en los últimos años. Un evento que no deja de desprender un aroma a vacaciones de sol y playa, pero que también ofrece bandas y conciertos interesantes, sobre todo para los más fiesteros, pero con un abanico convincente y sólido. Un nuevo clásico entre las citas musicales veraniegas del panorama nacional.

Publicado en Riguroso Directo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Riguroso Directo: Arenal Sound 2013 (Parte 1)

Desde hace un par de años, pero especialmente después del rotundo éxito de la edición de 2012, uno de los festivales que más ruido ha causado en España ha sido el Arenal Sound. La afluencia masiva de público con gustos absolutamente diversos y con una oferta tanto de grupos como de planes más que amplia ha conseguido formar un modelo de negocio tan curioso como efectivo. Ésta ha sido una de las razones por las que desde Frog The World  decidimos acercarnos a Burriana a pasar calor y ver a grupos tan interesantes el panorama tanto nacional como internacional, desde La Bien Querida hasta Is Tropical, así como una selección de DJs más que curiosa.

Arenal-Sound-2013El inicio del festival tanto el martes como el miércoles, a pesar de no ser los días grandes, estaba plagado de bandas nacionales, y de esta manera pudimos acudir al concierto de Second y al de Grises. Los primeros adelantaban algo de su reciente nuevo disco y los segundos presentaban No Se Alarme Señora, Soy Soviético, poniéndole bastantes ganas, pero en algún rato rozando lo ridículo en los momentos en que Amancay Gaztañaga intentaba poner el toque sexy a la actuación. Sin embargo eso no empaña que sean uno de los grupos de indie bailongo más divertido del panorama nacional.

El jueves ya comenzaban a pasearse por el cartel nombres grandes y con tirón. Nuestra noche comenzaba con White Lies. Con Big TV salido del horno, lograron hacer funcionar su mezcla a partes iguales de indie rock y post punk. Un concierto con la pompa y circunstancia que caracteriza a estas bandas (un rato después, Editors volvieron a demostrarlo) pero interesante y disfrutable, con algunos de los grandes éxitos de aquel considerable bombazo que fue Ritual, y de To Lose My Life... Los siguientes, los valencianos La Habitación Roja, jugaban en casa y demostraban su solera con un directo que a pesar de los grupos con los que compartían la velada, en absoluto les quedaba grande. Unos clásicos de la escena alternativa española, que con canciones como Annapurna o Indestructibles saben llevarse de calle al público, algo que llevan haciendo ya unos cuantos años sin que el tiempo pase por ellos.

Si la noche empezó con White Lies, continuaba con una banda hermanada por las similitudes existenetes con ella, Editors. Aún más sobrios y comedidos que sus compatriotas y compañeros de estilo, son capaces de dar un gran espectáculo sin romper esa máscara de frialdad. Imposible no disfrutar de temas como Munich, Papillon o Blood, y consiguiendo que los presentes se olvidaran de lo difícil que es para estas bandas vivir bajo la constante y alargada sombra de Interpol o incluso Joy Division, especialmente cuando sus últimos discos han perdido algo de fuerza, denotando un cierto desgaste de la banda.

La velada tomaba un giro hacia lo más comercial con el show de Steve Aoki. Porque en realidad es eso, un show. Se sube a la mesa de mezclas, tira tartas, se lanza en una barca hinchable al respetable, grita mucho y es todo un personaje público, pero en cuanto a música, poca cosa. Es de suponer que para sus fans ese comportamiento de cara al público será divertido y algo que buscan ver, pero no dice nada de su habilidad para DJ y se acaba quedando en la pura anécdota. Por el contrario, el cierre de esta segunda jornada lo pusieron SquarElectric, un dúo belga de DJ y batería que dejaron toda la carne en el asador con sus remezclas imposibles (desde dubstep hasta Elvis Crespo, en unos remixes con bastante humor), que a pesar de no ser tan conocidos se esforzaron mucho más por hacer de su sesión algo más único.

El viernes abría con The Whip, que llevan desde 2006 con su indie electrónico con un punto discotequero. Le pusieron muchas ganas y a pesar de no ser uno de los pesos pesados del festival congregaron a una considerable cantidad de gente al son de Divebomb y Trash, entre otras. Su presencia en muchos festivales este verano ha sido notable, y con directos como éste es fácil cogerles el gustillo. Is Tropical eran los siguientes, con un concierto más calmado y menos bailable, pero no menos interesante. Su último disco suena muy bien en vivo, y canciones como Lover’s Cave o Dancing Anymore (a pesar de su hábil maniobra de subir a una chica de buen ver a cantarla), y recuperaron Lies o The Greeks de su debut. Una banda que va creciendo y siendo cada vez más conocida, en parte a su interés en crear videoclips virales provocadores y sugerentes, pero también por sus temas pegadizos y agradables al oído desde la primera escucha.

The Royal Concept prometían mucho pero se quedaron algo a medio gas. Venían como sustitutos de Ra Ra Riot y The Sound Of Arrows, y su estilo cercano a fuentes como Phoenix les daba cuanto menos el beneficio de la duda. Sin embargo su concierto tiró hacia una vertiente más electrónica, aprovechando de manera descarada el tirón de Daft Punk este verano (incluso les versionaron) con unas voces robóticas que no acababan de casar bien con su música. Una ligera decepción y una oportunidad perdida para una banda novel que podría haber despuntado en este festival. The Kooks, en cambio, dieron al público lo que quería y a pesar de haber perdido algo del tirón que pudieron tener hace unos años, es fácil meterse rápidamente en su atmósfera y volver a cantar las letras de Ooh La, Seaside, Do You Wanna o Junk Of The Heart (Happy). Entre su calidad a la hora de tocar, su gusto por complacer y el cierto componente nostálgico que causan, la experiencia es más que satisfactoria y logran arrancar una sonrisa a cualquiera.

Comenzaba la electrónica con The Suicide of Western Culture, un dúo nacional que pega bien fuerte, debido a su música críptica y elaborada con antiguos teclados y todo tipo de sintetizadores antiguos, o como ellos lo denominan, chatarrería electrónica. Su estilo hipnótico, intrincado y algo misterioso les hace únicos y una apuesta de futuro segura en los festivales con un componente electrónico. El final de nuestra noche lo marcó Totally Enormous Extinct Dinosaurs con sus ritmos más bailabes y accesibles, pero igualmente elaborados. Con una presentación curiosa (se iban sucediendo bailarinas con los disfraces más inverosímiles: los elementos, animales…) y sus pintas excéntricas, que son ya marca de la casa, fueron desfilando canciones como Your Love, Trouble o Garden; en una sesión que puso un buen broche a un día agotador, que sólo dejaba por delante dos días más de festival, con nombres de la talla de Klaxons, The Drums, The Fratellis o Kakkmadafakka. ¡En breve la segunda parte!

Publicado en Riguroso Directo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Riguroso Directo: Loma Prieta, Enoch Ardon y Allfits en Siroco (Madrid)

Aprovechando un evento tan destacado como la gira española de una de las bandas más icónicas del screamo originario, los californianos Loma Prieta, se unían a ellos en esta aventura los incansables Allfits, continuando con la presentación de Nada, Corre, Vuela; y el esperado retorno a los escenarios, después de casi siete años, de Enoch Ardon,  sin duda una de las formaciones más auténticas y contundentes de este género en el panorama nacional. Un cartel muy atractivo, con un tirón suficiente para llenar la Sala Siroco, y tres grupos que a lo largo de toda la gira han demostrado su capacidad para compenetrarse y crear unos conciertos tan enérgicos como únicos.

Loma Prieta Allfits Enoch ArdonLos encargados de abrir la noche fueron Allfits, con su tema Renoceronte, perteneciente a su nuevo álbum, que sirvió para recordar por qué Nada, Corre, Vuela está teniendo una más que buena acogida. Dieron un concienzudo repaso a su repertorio, tomando de aquí y de allá lo mejor de sus dos álbumes hasta la fecha, combinando la mayor calma de Sea Horse con la mayor potencia del último. No se podía esperar otra cosa a la luz de las ganas con las que tocan y su afán por recorrerse la península durante este verano. Ya en The Fiest su particular estilo lograba levantar la cabeza de los asistentes, y en esta ocasión, asistidos por una acústica considerablemente buena, han conseguido de nuevo captar la atención. Sus tintes post-rockeros, su juego de voces, y lo fácil que es contagiarse de su motivación y energía hacen del espectáculo de Allfits uno de los más interesantes en el panorama nacional actual y su último material uno de los discos imperdibles de este 2013.

Les seguían Enoch Ardon, por los que parece que no han pasado los años. Fue el concierto más caótico (en el buen sentido) de la noche, con el sonido más salvaje y descarnado de la velada. Toda una patada en la boca que demuestra que el tiempo no ha domado un sonido que bebe de las fuentes de Orchid y que sigue tan fresco y demoledor como siempre. Poder escuchar en vivo (en mi caso, por primera vez) los temas del 12″ de 2007 es una experiencia directa y arrolladora, y que con suerte no se convertirá en un revival de una sola gira. Sólo el tiempo lo dirá, pero sería genial poder decir que Enoch Ardon han vuelto para quedarse; y a ser posible, con material nuevo.

Cerraba la noche el nombre más grande del cartel, con ganas entre los asistentes de ver a la banda de San Francisco, dado que su último paso por España coincidió con la última gira de Enoch Ardon, otra de las razones por las que esta reunión tenía un sabor especial, una vuelta conjunta a los escenarios de dos bandas que no se rinden y vuelven con un sonido, que a pesar de ser cada vez menos común, sigue en pie y con un número considerable de adeptos. Las tablas que tienen Loma Prieta pueden verse desde el primer momento, ya que tienen una calidad técnica espectacular, y saben meterese al público en el bolsillo desde el primer momento. Canciones cortas y contundentes, una batería atronadora, y sobre todo, una total ausencia de tregua entre canciones. Lo único que se les puede achacar es que para conseguir esa sensación ominosa y brutal, en algunas canciones se resiente la parte más melódica, perdiéndose el contraste entre las partes más potentes y las que relajan el tono. Esto se notó especialmente en Trilogy Pt.1 (Sick Cities), en la que había que agudizar el oído para reconocerla; pero a pesar de todo, les quedó un concierto más que disfrutable, y un cierre para el recuerdo con Fly By Night, uno de los cortes más destacados de I.V., su último disco. Sin duda un final más que apropiado para una sesión screamo memorable, que renueva el interés en las bandas que se apegan a este género, y que gracias a su esfuerzo, logran mantener viva la llama y hacer que ésta, concierto a concierto, crezca y gane intensidad.

Publicado en Riguroso Directo | Deja un comentario