Cualquiera que se haya aficionado a un género que antes no solía escuchar normalmente lo hace a través de grupos que sirvan como puente, o que le introduzcan a un determinado estilo de una manera gradual y amigable. No se trata de grupos de usar y tirar, ni mucho menos, sino de enlaces entre diversos estilos, a los que además se les suele coger bastante cariño por ser «lo primero» que escuchaste de un cierto género o subgénero.
Cala Vento sin duda llevan la marca de BCore, y son herederos y continuadores del sonido cada vez más perfilado del sello de la ciudad condal, pero también de la escena catalana en términos generales, y enmarcados dentro de la nueva ola de indie nacional, lo que les convierte en un punto medio entre estos tres frentes.