Riguroso Directo: Sonorama Ribera 2012 (Sábado y Domingo)

Despertábamos el sábado con auténtica ansia, porque teníamos un día bien completo por delante. La primera parada, como no podía ser de otra manera fue en el escenario Caja De Burgos, en la Plaza del Trigo, donde podíamos escuchar a Jero Romero, cantante de The Sunday Drivers. Ciertamente no es música para venirse arriba, y a esas primeras horas no era lo que más nos apetecía escuchar, pero la verdad es que es música muy agradable, muy tranquila y capaz de relajar en los momentos más tensos. Aprovechando la variedad de ambientes, pudimos ver durante un rato el show de Los Chicos en el Red Bull Tour Bus, que a pesar de tener algunos problemas con el técnico de sonido lograron mover a  los presentes con sus canciones de rock de corte clásico con unos toques de folk y americana muy bien integrados dentro de su sonido. Aprovechando el ambiente festivo nos acercamos a la sesión de Las Despechadas DJs, una de las más divertidas en las que me haya encontrado, con una mezcla de rollo sesentero y canciones actuales pero que beben de aquellos ritmos.

Ya metidos en harina en los conciertos de la tarde, pudimos ver en todo su esplendor a Polock, que a pesar de tener un solo disco y ser relativamente unos debutantes demostraron unas considerables tablas y dar un concierto que no sólo sonó muy bien sino que hizo honar a un primer disco que dejaba con ganas de más. Si siguen investigando y moviéndose en la dirección actual estoy seguro de que van a llegar (aún) más lejos. Llegados a este punto, cambiábamos de escenario para ver uno de los grupos con los que más íbamos a moverlo: Novedades Carminha. Mucha simpatía, buen humor, un ligero pogo en las primeras filas en un concierto que fue agotador en el buen sentido. No decepcionan y dieron al público exactamente lo que pedía: un directo arrollador para no parar de bailar y saltar a lo bruto.

Nos tomamos un ligero descanso para combatir el calor y llegar como nuevos a The Dandy Warhols, que confirmaban lo que muchos esperábamos: son un one hit wonder de libro. Se les notaba faltos de ganas, aburridos y sosos, y ni siquiera en lo que debería haber sido su momento culmen con Bohemian Like You lograron despertarnos de la apatía que desprendían. Fuel Fandango lograban transmitir más emociones y conseguir que nos motiváramos algo más aunque para mi gusto ese punto de fusión que meten en sus canciones se acentúa mucho más en directo, haciendo que suenen menos eclécticos y más tradicionales que en su material de estudio.

Mi paso por Vetusta Morla fue bastante fugaz (podríamos decir que de manera buscada) y dejé el gentío por irme a ver a Los Tiki Phantoms en familia, que daban un concierto divertido, bailable y demostrando que el rollo surfero puede llegar hasta la meseta castellana. Me encantó el detalle de los «sacrificios» entre canción y canción para animar a las chicas a subir al escenario y tirarse a la colchoneta que andaba flotando sobre el público. Sin duda saben cómo convertir su show en una fiesta. Les seguían El Columpio Asesino, una de las cabezas de cartel, un grupo que sin duda gana en directo y que me ganó por la mano tocando una versión de Vamos de The Pixies para acabar, además de dejar caer sus canciones más conocidas como Corazón Anguloso, Dime Que Nunca Lo Has Pensado, y por supuesto, Toro. Posteriormente, vi un rato de Sidonie, un concierto que empezó bastante bien pero que se alargó demasiado llegando a hacerse algo monótono y que me invitó investigar por otros escenarios y acabar viendo durante un rato a Ornamento y Delito, a los que el sonido de la carpa pequeña no les hacía justicia por completo pero dejaban verse detalles de post-punk y de influencias noventeras en un sonido algo más tradicional. Un grupo interesante para seguirle la pista. A partir de aquí empezaban las sesiones nocturnas, esta vez a cargo de Telephunken DJ Set, Independance Club DJs y Grotèsque, que se basaron en los clásicos básicos, el ABC del indie rock y dejaron un buen sabor de boca a los que no queríamos irnos a la cama.

Amanecía el domingo mientras empezábamos a sentir los estragos del festival. Aún así hicimos acopio de fuerzas para ver a Havalina, ya que sus toques de stoner y de post-hardcore, especialmente en el sonido de su bajo, son muy apreciados por estos lares. Luego, por lo visto hubo unos cuantos cambios de horario que nos descolocaron un poco, y que hicieron que los conciertos de día se alargaran más de la cuenta, al menos hasta el total vacío que supuso la final del Baloncesto Olímpico. Una grata sorpresa el inesperado concierto de Xoel López, que estuvo francamente animado y logró que todo el público cantara con él a pesar de que no se le esperara. Una vez acabaron los deportes, por arte de magia, se impuso el espíritu festivalero al olimpismo y disfrutamos de la música hasta la hora de acercarnos a los grandes conciertos. Lo primero que vimos fue a The Primitives, en un intento de revival del pop británico ochentero, pero que a pesar de los intentos de Tracy Tracy por hablar en castellano y animar el público, hay que reconocer que se les ha pasado algo el arroz y ni siquiera Crash logró levantar más que tímidos aplausos. Todo lo contrario sucedió con Maika Makovski, que enamoró al público desde el primer momento con su energía, su voz y su buen hacer. Conocía poco de ella pero lo que vi captó mi atención desde el primer momento, uno de los descubrimientos de este festival. Russian Red hacía su show habitual, correcto hasta el exceso y comedido como pocos. Si bien es cierto que es parte de sus encantos, ese refinamiento y ese aura de chica recatada, puede llegar a abusar de ello. Finalizaba con Calle 13, a los que miraba con un considerable recelo porque en mi opinión no pegan ni con cola en un festival de este tipo, a pesar de que había recibido buenas críticas de su show por parte de varios amigos. Sintiéndolo mucho, en este caso no puedo estar de acuerdo, me rompió completamente el ritmo del festival y como fin de fiesta no pudo quedar peor.

En definitiva, un evento que musicalmente puede tener sus luces y sus sombras, pero que es divertido y bien organizado como pocos. Una buena apuesta para los festivales estivales y una cita ineludible para los fans más acérrimos del indie nacional.

Publicado en Riguroso Directo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Riguroso Directo: Sonorama Ribera 2012 (Jueves y Viernes)

Con ola de calor y todo, decidimos acercarnos por Aranda de Duero a ver qué se cocía (nunca mejor dicho en este caso) por uno de los festivales más importantes del panorama indie nacional.

Antes de entrar en detalles, un sonoro aplauso a la organización del festival y a la gente de Aranda (para los amigos, arándanos) por una atención al detalle tremenda, un ambiente de lujo y una variedad de actividades que convierte a este evento en un plan sin fisuras.

La noche del jueves en cuanto a conciertos fue un poco floja, no llegamos a tiempo de ver a Annie B. Sweet, y fuimos directos a ver algo del grupo de Bimba Bosé, The Cabriolets. La verdad es que imagino que gran parte del público estaría allí por el morbo del famoseo, porque musicalmente me parecieron algo genéricos y no lograron llamarme la atención, aunque mi desconocimiento sobre la banda he de reconocer que es considerable. Después tocaban en el escenario Ribera del Duero una de esas apuestas arriesgadas del festival, Los Enemigos. Rock nacional de corte calimochero clásico que aún tiene una auténtica legión de seguidores al ver el llenazo que había. De nuevo, me encontraba algo fuera de mi ambiente mientras veía como la gente a mi alrededor coreaba Desde El Jergón. En todo caso, la noche la salvó la sesión de DJs en el Café Central, con Pin y Pon DJs y Chema Rey, que fue de las más divertidas a las que haya tenido la suerte de asistir, calentando bastante los ánimos para los siguientes días con un repertorio muy bien escogido de clásicos y temas de los grupos del festival.

El viernes ya fue otra cosa. Después de un rato de descanso en la piscina nos dirigimos al centro del pueblo donde ya habían caldeado el ambiente La M.O.D.A., Eladio y Los Seres Queridos y Sidonie, entre otros. Llegamos a tiempo de mojarnos en la piscina hinchable con DJ Terrible ymezclas locas. Ya en el recinto del festival en sí, pudimos comprobar la contundencia y energía de Dinero, que después de un tímido principio se metían al público en el bolsillo cambiando alguna letra (la canción de Vaya Panorama, para ser exactos) para lograr nuestra complicidad. Dejaron canciones coreables y conocidas por los asistentes como Trastorno Bipolar o Mentiras, en un concierto más que interesante para abrir la noche. Les siguieron Corizonas, que si algo saben es como dar un buen espectáculo. Muchísima fuerza en directo para un grupo que tiene la clave para que el respetable no deje de moverse, cantar y dar palmas. Me encantaron los covers, sorpredente la versión de Supernaut de Black Sabbath y el tremendo final con I Am Alive de Tommy James and The Shondells, que siempre son de agradecer, intercaladas con una muy buena selección de sus propias canciones. Otro punto a destacar el montaje de vídeos presente, con referencias como El Topo de Alejandro Jodorowsky, que ya acabó de ganarme por completo.

Continuaba la noche con el post-punk enérgico de We Are Standard, que se dejaron la piel para que no decayera el ambiente. Un concierto que invitaba a no dejar de saltar y moverse y en el que se atrevieron a presentar alguna de sus canciones nuevas, que no sonaban nada mal. Un directo para aficionarse a la banda, la verdad. Pasé prácticamente de pasada por Love Of Lesbian, aparte de porque no son santo de mi devoción, porque tenía muchas ganas de ver a Checopolaco. En todo caso, tenían un considerable llenazo y la gente quedó encantada por las ganas que le ponen, así que dejo claro que en esta ocasión el raro soy yo. Sin embargo, no me arrepiento de haberme acercado el Escenario Bifrutas a ver a estos debutantes porque su sonido, aunque beba del indie pop nacional tiene las suficientes particularidades para apostar por él y cabe pensar que no tardando, la banda de Julián Méndez puede estar pisando escenarios más grandes y más repletos.

Una vez acabó este concierto me acerqué de nuevo al escenario principal a ver a La Casa Azul. Un auténtico espectáculo de luz y sonido, una considerable currada por parte de los chicos de Guille Milkyway. Dejan claro que vienen a llegar a la gente tanto por los ojos como por los oídos y le ponen muchas ganas. Personalmente su estilo buscadamente ñoño puede acabar cansándome, como un postre excesivamente dulce, pero no puedo dejar de apreciar el trabajo bien hecho de una banda que se ve que va en serio. Aproveché el final de la noche para ver un rato los espectáculos de Kakkmaddafakka y de Eme DJ con Meneo (en sustitución de The Zombie Kids estos últimos). Ponían el punto bailable y electrónico a una jornada auténticamente variada y divertida, a pesar de que su estilo no sea de lo que más se habla por este blog. Un fin de fiesta por todo lo alto para el segundo asalto del Sonorama.

Publicado en Riguroso Directo | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

The Gaslight Anthem.- Handwritten

Tengo una larga relación con este grupo. Hace prácticamente cuatro años me enseñó un amigo sus dos primeros discos, y el EP Senior And The Queen, y me gustó bastante lo que oí. Poco tiempo después fuimos a verlos a una sala relativamente pequeña en Milán, teloneados por Frank Turner, nada menos. Prácticamente un año después aparecieron en un macroconcierto tocando acompañados por Bruce Springsteen que cantaba emocionado The ’59 Sound junto a ellos. Sin duda han llegado lejos y su tercer disco de larga duración, American Slang les abrió la puerta al gran público, a pesar de que a mí no acabó de gustarme, o al menos no tanto comos sus trabajos anteriores.

En cuanto se empezaron a ver adelantos de Handwritten las expectativas volvían a crecer, sobre todo con 45, el corte de presentación, atractivo, fácil de escuchar y pegadizo desde el primer momento.

Con dicha canción abre Handwritten, que deja el listón muy alto, inmediatamente seguida del tema que da título al álbum y que continúa indagando su línea más rockera e intensa. Enseguida bajan el ritmo con Here Comes My Man, tirando hacia un sonido más pausado y con raíces en el folk americano (aunque no tan acentuado como en sus primeros discos). Mullholand Drive, la que para mi gusto es la mejor canción de todo el trabajo, retoma la línea inicial y deja claras las tablas que tiene la banda y recopila alguno de los lugares comunes que aparecen en gran parte de sus cortes: conducir con la radio puesta, los amores perdidos, la melancolía que trae consigo el hacerse mayor. Baja el ritmo con Keepsake y especialmente con Too Much Blood, mucho más lentas y sentidas. Howl puede ser uno de los temas con un regusto más añejo y más cercano a Sink Or Swim, con sus coros pegadizos combinados con la siempre fantástica voz de Brian Fallon. Biloxi Parish no acaba de llamarme la atención, me parece haberla escuchado más veces y es demasiado genérica dentro del sonido de la banda, a pesar de no tener ninguna pega concreta sobre ella. Desire trae de vuelta una línea coreable y escrita pensando en el directo. El disco finaliza con Mae y The National Anthem, pausadas y, especialmente la última, dejando que la voz se lleve todo el protagonismo. Un buen final y que no suena para nada forzado en un disco que trata temas principalmente sentimentales.

Para los que os compréis la edición de lujo del disco tenéis tres temas más a vuestra disposición: Blue Dahlia, Silver y You Got Lucky. No rayan al nivel de los originales del álbum pero se agradecen. Como curiosidad os recomiendo contar cuántas veces se dice en el disco «with the radio on»; dejando claro que todos tenemos obsesiones y motivos favoritos.

Un gran disco para los chicos de New Jersey que vuelven a ganarse mi favor y probablemente vuelvan por la puerta grande a los Tops de fin de año de esta página. No os perdáis este disco, aprovechad la gira por España a finales de este Otoño y echad un ojo a su nuevo single, que da nombre al disco, Handwritten.

Publicado en Análisis - Review | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Riguroso Directo: Resurrection Fest 2012 (Viernes)

Al final por una curiosa encadenación de circunstancias sólo acudimos el viernes a la edición de 2012 del Resurrection Fest, aunque para nosotros era el día más interesante porque nos brindaba la oportunidad de ver en la misma jornada a Against Me! y Descendents, casi nada.

No acaba de convencerme la nueva ubicación del festival, y parece realmente complicado el desplazamiento entre las dos zonas de camping y el lugar destinado a los conciertos. Un detalle algo feo es que no dieran pulsera a la gente que tenía entrada de un solo día, máxime teniendo en cuenta los precios de la bebida y la comida en el interior, entre los más altos que he visto en este tipo de eventos. Sin embargo sí que hay que reconocer que han logrado colocar tres escenarios en un espacio no demasiado amplio sin que se mezcle el sonido entre ellos, lo que me parece un logro. En el principal, el Monster Stage, la voz no se oía demasiado y quedaba algo copada por los instrumentos, no diría que sonaba mal, pero podría haber sonado mejor. En definitiva, que existen cosas que afilar, pero el festival sigue creciendo, cada vez con más afluencia de público y con nombres más grandes en su cartel, por lo que desde aquí les felicito y les animo a cuidar más algunos detalles que afean la experiencia.

Against Me! salían a escena entre una gran ovación y ya empezaban tímidos cánticos hacia Laura Jane Grace. Abrían su set con dos temas nuevos, lo que dejó a los asistentes algo fríos, ya que aún no son lo suficientemente conocidos ni queridos por el público, habrían quedado mucho mejor en un momento posterior. El grupo hizo un esfuerzo por mezclar canciones de sus últimos discos con canciones de sus primeros trabajos, dejándonos un setlist más que mejorable pero que a los que disfrutamos muchísimo con su material inicial nos dio unos cuantos buenos momentos. Una grata sorpresa poder escuchar Walking Is Still Honest o We Laugh At Danger (And Break All The Rules), con la que acabaron el concierto. No faltaron otros hits como Sink Florida, Sink, Cliché Guevara o Don’t Lose Touch y una selección de lo nuevo que tampoco acaba de disgustarme como White Crosses, I Was A Teenage Anarchist o Thrash Unreal. Me quedo también con el ambiente que se vivió durante todo el repertorio, plagado de pogos, gente volando por encima de las cabezas y más de un abrazo se repartió mientras se coreaban las canciones. Aunque como ya dije, podría haber sido mejor tanto por sonido como por setlist, mi primera experiencia en un concierto de Against Me! es bastante positiva y repetiría sin ninguna duda.

Después de un rato de descanso en el que aprovechamos, desde una distancia, para ver algo de Suicidal Tendencies (no lo suficiente para hacer una crónica en condiciones, las cosas como son), vibrábamos de emoción de nuevo por ver a Descendents. En este caso ya sabía de qué iba la cosa y la verdad es que el setlist fue prácticamente igual al de hace dos años en el Groezrock, pero igualmente disfrutable. Milo Aukerman es todo un señor y a pesar de sus años sigue moviéndolo con ganas. Como ya dije en su momento, me gusta mucho cómo mezclan sus canciones míticas como Talking, Coolidge o Nothing With You con los típicos outbursts de energía de menos de un minuto como I Like Food o Coffee Mug. Logran que el ambiente no decaiga y que el respetable no deje de moverse. También dejaron caer unos generosos bises y fue muy gracioso el detalle de Good Riddance, diciendo a la banda que se tocara una más, que en este caso fue Sour Grapes. Un grupo por el que no pasan los años y que en cada concierto demuestra la pasta de la que están hechos.

Dos grupos que hicieron que el viaje y las incomodidades merecieran la pena tanto por la trayectoria que arrastran como por las ganas que siguen poniendo encima de un escenario. Larga vida a estos dos clásicos del punk.

Publicado en Riguroso Directo | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario