Escribir sobre un viaje a Estados Unidos a la luz de los recientes eventos no es nada fácil, sobre todo cuando tanto el Fest como el Pre-Fest tienen en líneas generales un sesgo ideológico que ofrecía una perspectiva muy distinta a lo que ha sucedido en las urnas.
Intentando dejar la amargura que reconozco que me producen los resultados de hoy después de haber pasado diez días por allí, y habiéndome llevado impresiones muy positivas, intentaré rememorar lo mejor posible mi paso por uno de los festivales y pre-festivales más únicos e interesantes, con unas señas de identidad propias y absolutamente diferenciadas de cualquier otra propuesta. En la entrada sobre el Fest propiamente dicho indagaré con más profundidad en las claves de este evento, que ya se dejaban ver en la previa, y en las que radica su diferenciación del resto de festivales.


